En el día de hoy, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario resolvió por unanimidad, conceder a las Madres que se Plantan el recurso extraordinario que habían presentado ante ese tribunal, permitiendo que su planteo llegue hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación y que, en ese camino, puedan tener la tranquilidad de seguir produciendo los aceites que sus hijos e hijas necesitan mediante el autocultivo.
De esta manera, el más alto tribunal del país tendrá en sus manos la posibilidad de establecer si mantiene el histórico fallo que había dictado en la causa la Dra. Sylvia Aramberri avalando el autocultivo de cannabis con fines terapéuticos y la producción de los aceites por parte de estas mamás, acompañadas por profesionales de la salud y la Universidad Pública. Fallo que fue atacado por el Estado Nacional y que llevó la discusión ante la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario.
Se abre así una enorme oportunidad para que la Corte siente un criterio que esté a la altura de las luchas que se vienen dando por fuera de las instituciones estatales en materia de acceso a la salud y calidad de vida mediante el uso de cannabis medicinal: el planteo de las Madres Que Se Plantan evidencia que el autocultivo y la producción de aceites por fuera de la estandarización y mercantilización, con el debido acompañamiento estatal y de los y las profesionales de la salud, es el camino que garantiza un acceso igualitario a un tratamiento digno y adecuado y que es el que debe orientar las políticas públicas, reconociendo los saberes y experiencias que organizaciones como las Madres Que Se Plantan portan.
El planteo de las Madres trasciende a este caso en particular. Así quedó demostrado con las casi 50.000 adhesiones y firmas que recibimos en la campaña #MePlantoConLasMadres y con el enorme apoyo de la Defensoría de Menores ante los tribunales federales de Rosario.
Desde Ciudad Futura seguiremos batallando junto a las madres, acompañándolas hasta las últimas instancias, empujando los límites de lo posible, hasta que el cannabis medicinal sea una de las primeras opciones en materia de salud para cualquier persona, por fuera de las lógicas de mercado, y el poder de la gente común organizada marque el pulso de las políticas públicas.